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16 abr 2011

Heroes del Call of Duty



Normalmente los sábados me levanto a la hora de la comida, con la lengua como un trapo y con una resaca digna del bueno de John McLane, pero hoy me he levantado con la lengua afilada y el ingenio despierto(otra señal más de que me estoy haciendo viejo), así que he decidido aprovechar la circunstancia para colgar alguna nueva chorrada en el blog.

La verdad es que desde que cavé aquella fosa en la casa de campo y la llené de cal viva para jugar con Bonecrusher al escondite, tengo la sensación de tener sobre mis putos hombros toda la responsabilidad del puto blog. En fin…

Pues bien, esta mañana la cosa ha sido despertarse, poner una taza de café caliente frente al portátil, visitar la página digital de ese pseudodiario sensacionalista que se llama “20 minutos” y obtener la carnaza que buscaba.

Cuelgo la "noticia": Danny Morrison es un soldado del ejército británico que ha admitido en declaraciones concedidas a la BBC ser aficionado a los videojuegos y que su primera misión en Afganistán fue "mucho más realista" que Call of Duty, la célebre saga bélica de Activision. (...)

Morrison suma 21 años y sus declaraciones son bastante peculiares. "Si te disparan te disparan. Si no te dan es un premio." "No sabía qué esperar", añade.

En una aparente desconexión con la realidad, señala también que, en cuanto a la guerra, "juegas a Call of Duty y piensas que va a ser así. Pero es mucho más realista que un videojuego", en lo que parece ser el descubrimiento de Morrison de que la realidad es realista, y la ficción ficticia.

Su misión en Afganistán se ha centrado en entrenar a las fuerzas del orden público del país.



Toma ya. Un pokero guiri de 21 añitos al que se le ha iluminado esa cabecita rebosante de tripis y ha decidido él solito que la realidad tiene mejores gráficos que cualquier consola de videojuegos. No me digáis que no es conmovedor…




Y cuando se canse de pasarse pantallas en el ejercito, siempre que no se le acaben las vidas, seguro que intenta meterse de conserje en un edificio de oficinas de Pandora. Con dos cojones.

La cosa es que estoy convencido de que este tipo de personajes contradicen la teoría de la evolución de Darwin, porque nuestro friki ha estado en Afganistán en una zona de combate y en vez de llevarse ese lógico susto en forma de bala de 9mm en un punto no vital, a estas alturas debe de estar autoconvencido de que ya ha subido de nivel fregando perolas y letrinas y de que la siguiente pantalla que le toque debe de molar mucho mas, una con puzzle y jefe final, seguramente.

Juro por Dios que me hubiera encantado tener bajo mi mando a un friki de ese calibre.
Hubiese sido una experiencia entre mística y terapéutica, amigos.

Casi me imagino a nuestro héroe friki en la línea de tiro, gritando:

- “¿Qué botón del fusil es el que se usa para pedir apoyo aéreo, Sargento?”, y la esperada respuesta del suboficial de turno, en ese tono casi paternal que se usa con este tipo de novatos:

- “¡El de mis cojones, subnormal!”

13 feb 2011

La Caida del Eurofighter

Amiguetes, hoy os vamos a contar una pequeña anécdota sobre el caza Eurofighter.
Como no me quiero enredar en tecnicismos, solo os contaré muy por encima un par de cosillas sobre este cacharro para que comprendáis mejor el alcance de lo que os estamos a punto de revelar.

El Eurofighter es uno de los mejores cazas que existen en la actualidad, es de fabricación europea y es un caza de 4ª generación (esto de las generaciones de cazas viene a ser más o menos como las generaciones de móviles: una gilipollez que solo sirve para hacerse una idea de que aparato la tiene más grande es más moderno). Pues bien, se decidió que este aparato de altísima tecnología fuese diseñado y fabricado por todos los socios implicados en este proyecto militar europeo, es decir, Italia, Alemania, Reino Unido y España.
Huelga decir que estos países civilizados le pidieron por favor al nuestro, que en el complejo proceso de fabricación y desarrollo se encargase exclusivamente de la delicada tarea de pintar este juguete y ponerle las pegatinas, y gracias a eso, el Eurofighter rivaliza, según algunos frikis de estas tontunas, con el F-22 Raptor de los Estados Unidos, que es un caza de 5ª generación y una de las más modernas maquinas de combate del mundo, sin ninguna duda.

La polémica sobre cuál de los dos aviones de combate la tiene más grande es mejor que el otro es como una juerga con Bonecrusher: larga, tonta y muy entretenida, pero a pesar de que nos mola como al que mas opinar acerca de cualquier cosa sin tener ni puta idea, hoy no vamos a entrar en esta historia. Otro día igual si, que estamos loquísimos.

Pues bien, a ver si alguien adivina donde cojones se han estrellado los dos únicos jodidos Eurofighters que han mordido el polvo en todo el mundo a día de hoy; tic, tac, tic, tac… ¡Premio! En la piel de toro, por supuesto. Y cuidao, que no los han derribado los F-22 Raptor de nuestros amigos americanos en unas maniobras, ni siquiera lo han logrado los cazas de cualquier otra nación en un ejercicio real o ficticio: en España nos sobran huevos para ser pioneros en tirar al suelo un cacharro de alta tecnología valorado en casi 90 millones de euros y para mucho más, ¡pero que cojones!

Bien, la cosa está así: si no recuerdo mal, el primer aparato en caer fue un prototipo (como les mola recalcar a los jefecillos eso de “prototipo” cuando algo se va a tomar por culo) en Toledo, en 2002; pero el segundo ya fue un señor Eurofighter con los cojones negros y cayó en Agosto de 2010, en Morón.
Este último accidente, con un militar de Arabia Saudí fallecido como desgraciada consecuencia, todo sea dicho.
Pues bien, en Karma Letal tenemos acceso a información clasificada sobre el accidente del primer Eurofighter. No hagáis preguntas al respecto y sobre todo, os rogamos máxima discreción sobre este delicado asunto.

Amigos del blog de la mala leche, agarraos con fuerza a vuestros asientos que la verdad está ahí fuera, eyectándose a toda hostia.

22 oct 2010

A Rambo no le gusta la Guerra



Hoy quiero acordarme para bien de nuestras fuerzas armadas con un vídeo que encontré en youtube y que me ha recordado la realidad de un ejército atado en corto por un puñado de chupatintas neoprogresistas (que hoy son de izquierdas y mañana serán de derechas, lo cierto es que cuando hablo de sabandijas me da igual el color del pelaje) que probablemente no han luchado por nada en su vida que no sea un porcentaje, ya sea de voto, de dinero negro, de influencia salpicada de corrupción, o lo que es más probable, de todo ello a la vez.

Hablo del Sota- Caballo-Rey de nuestra clase política, esa que sigue medrando encaramada en lo alto del trono recortándonos derechos, privilegios e incluso hasta la propia verdad cuando les interesa. Y todo eso gracias al poder que ostentan, que les nutre y que surge de millones de hinchas políticos que acuden a las urnas a votar religiosamente cada vez que tienen oportunidad, con la misma pasión irracional que siente un hooligan de fútbol por sus colores.
Da igual la que esté cayendo en el país, los borreguitos seguirán a su pastor político hasta el mismísimo abismo si es necesario y ni Dios sería capaz de lograr que se parasen a reflexionar durante un segundo sobre sus convicciones.
Las creencias políticas de cada individuo a menudo no son mas que un dogma inamovible, y claro, así nos va.

En fin, que me estoy empezando a envenenar mas de lo que me aconseja el medico con este tema, así que simplemente le dedico este vídeo a todas esas sabandijas políticas que han eliminado del diccionario militar la palabra guerra, enemigo, combate, disparo, etc, porque son términos que no sirven para mantener a salvo de escándalos su posición social.
Que si, que la guerra es una mierda, pero no es menos cierto que siempre ha habido y que siempre habrá gente decente e hijos de puta que quieren imponer sus ideas por la fuerza, por el miedo o a menudo sirviéndose de ambas cosas.

Y a esos no siempre se les puede frenar con piruletas, maletines repletos de moneda o con palés de cajas de galletas Fontaneda.
Tal vez ni siquiera se detengan ante una cumbia protagonizada por el propio Rambo, que ya es decir...

21 jul 2010

La mirada de los mil metros



Recientemente me he sorprendido a mi mismo con lo que en Karma Letal llamamos "la mirada de los mil metros".
Pero antes de seguir, es necesario aclarar que esta frase no es de nuestra cosecha ni mucho menos, de hecho se la expropiamos hace muchos años a La Chaqueta Metálica y con el tiempo y el mal uso que le hemos dado, para nosotros la frase dejó de significar exactamente lo mismo que en la película.

Para quien no haya visto esta película o la haya visto pero no la recuerde bien, en cierta escena de la Chaqueta Metálica algunos soldados se jactan de tener esa mirada frente a algún soldado novato.
Y de nuevo según la película, se dice que ésta es una expresión que tienen todos aquellos que han peleado, que han estado en lo que en el argot militar de este film los soldados llaman "el fregao"...

Pues bien, en mi caso tengo que aclarar que aunque pasé algún tiempo en el ejercito, afortunadamente jamás tuve que entrar en combate, así que está claro que no uso esta expresión en el sentido literal que vemos en la película.
Para nosotros esa mirada no es la de un militar experimentado en combate frente a un soldado recién llegado o frente a un civil, sino simplemente es la distinción entre alguien veterano en cualquier cosa frente al novato que carece de experiencia.
Y aunque en la película dicen que quien tiene esa mirada parece observar directamente el mas allá como si estuviese un poco ido, en nuestro caso, esta mirada se parece mas a la mirada de un depredador frente a una presa desprevenida.

Bien, pues como decía al principio, me he sorprendido con esta misma mirada de la que os hablo recientemente, en mi puesto de trabajo frente a un par de novatos recién llegados.
Y ahora tengo que explicar algo antes de que aquellos que no me conocen se atrevan a juzgarme y es que no me considero mejor que nadie, de hecho ni siquiera me considero mejor que Bonecrusher, aunque en ese caso tenga buenos motivos.
Lo cierto es que no desprecio al recién llegado allí donde estoy, ni al novato, ni al nuevo, o como lo queráis llamar. Nunca lo he hecho porque al fin y al cabo, creo que todos hemos sido novatos o recién llegados alguna vez y no es bonito que te pongan barreras gratuitamente por el simple hecho de ser la cara nueva.

No, lo que desprecio es que un recién llegado se presente haciendo todo un alarde de ego, exhibiendo con descaro una total falta de la mas mínima prudencia y de ése saber estar que cualquiera que se presenta a un sitio nuevo, con gente que no conoce, debería tener. No es cuestión de llegar como un pusilánime, agachando la cabeza y encogiéndose de hombros ante los demás, pero tampoco se puede entrar como un elefante en una cacharrería.

Y ojo, que en este caso ya no hablo de tener cierta humildad, porque eso hoy en día es casi una quimera, sino simplemente de prudencia.

Pues bien, cuando aparece un chaval recién llegado de apenas dieciocho años y en dos palabras ya trata de explicarle a uno de mis compañeros el sentido de la vida con los aires de un veterano que está de vuelta de mil batallas, pues me hierve la sangre.
Y es entonces cuando me acuerdo de todas esas películas bélicas como la Chaqueta Metálica, El Sargento de Hierro, Jarhead y tantas otras donde el suboficial de turno se aplica con mucho oficio a explicarle a un puñado de listillos imberbes cual es la cruda realidad. Proyectando espumarajos de saliva a un palmo de sus rostros llenos de espanto, como manda el manual.

En su día me preguntaba el por qué de esas escenas, pero el tiempo me ha hecho comprender que es por algo tan simple y tan obvio que parece imposible que pueda llegar a suceder (y vaya si sucede...): la cosa es que el sargento le explica a los novatos que en el ejercito no son nadie porque si no lo hace, todos esos imberbes con aire embobado tomarán carrerilla, se armarán de ese valor que da la estupidez y terminarán explicándole eso mismo a él.
Y entonces terminaríamos presenciando con la boca abierta de puro espanto como el Soldado Patoso, en su primer día de mili, le explica con mucho cuajo al Sargento Hartman como se organiza un ataque con bayoneta.

La verdad es que hoy pienso que ese pequeño mal trago que en su día parece tan incómodo como innecesario, probablemente ahorra mucha vergüenza futura. A las dos partes.